antonio-magana.jpg

Inicio

Cetys La cronica
COLUMNAS
 
antonio-magana.jpg
Punto Norte
Antonio Magaña
COLUMNAS ANTERIORES
Legalización de la mostaza La semana próxima, el ministro Arturo Zaldívar presentará ante la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, un proyecto que pretende declarar inconstitucionales cinco artículos de la Ley General de Salud que prohíben la siembra, cultivo y posesión de mariguana para autoconsumo con fines recreativos.



El proyecto pretende amparar a la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Tolerante y Responsable que hace dos años solicitó permiso al Gobierno para cultivar plantas de la hierba con fines de consumo recreativo, que fue rechazado por la Cofepris.



Después de 80 mil muertos y 20 mil desaparecidos, se sigue discutiendo si las drogas se deben legalizar o no. Estados Unidos ya marcó la pauta…



Una pauta que no es nueva. Cuando Jaime Rafael Díaz Ochoa todavía cantaba, cuando era senador y un político feliz que no administraba las miserias financieras de un municipio, nos envió el Reglamento Federal de Toxicomanías, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de febrero del lejano 1940.



Un documento curioso, que revela la intención del Estado de crear un monopolio para la venta de fármacos prohibidos, con el fin de distribuirlos a los adictos a bajo costo y evitar que los compraran a los narcotraficantes.



El autor intelectual del decreto fue el doctor Leopoldo Salazar Viniegra, quien se desempeñaba como director del Departamento de Salud Pública, durante el Gobierno de Lázaro Cárdenas.



El médico argumentaba que a los adictos se les debía “tratar con la humanidad aconsejada por la ciencia médica, no sólo proporcionándole el tóxico que usan, sino dándoles facilidades para que lo adquieran sin caer en las redes de los traficantes”.



Entre 1938 y 1939, el doctor Salazar Viniegra realizó estudios entre los consumidores sobre los efectos del cannabis y concluyó (al igual que el ministro Zaldívar), que no producía daños mayores que el tabaco o el alcohol.



También llegó a la conclusión que tampoco provocaba actos criminales, como lo adjudicaba la prensa estadounidense de la época que afirmaba que la mariguana era “una hierba asesina”, que dotaba de súper poderes a quienes la fumaban.



Además de la mariguana, el decreto incluía la distribución gratuita, entre los adictos, de opio, morfina, codeína, heroína y cocaína:



“Para hacer incosteable el tráfico de drogas, el Estado, controlando su comercio, debería ofrecerlas y facilitarlas a un precio que hiciera imposible la competencia por parte del traficante y hacerla así desaparecer automáticamente”.



El doctor Salazar afirmaba: “No me parece que pueda pasar desapercibida la diferencia que esto entraña: que en vez de que el toxicómano esté en manos del traficante, quede en manos del médico”. Por la presión de los Estados Unidos, el decreto fue derogado en menos de cinco meses.



Hay que estar atentos a ver qué pasa el próximo 28 de octubre, cuando el ministro Zaldívar presente su proyecto, con el cual se reviviría el decreto del presidente Cárdenas, que legalizó las drogas y deshizo el modelo policiaco para combatirlas.



Refilón: ¿Quién progresa con las becas Progreso?



El arte de recular: Bladimiro, Bladimiro, para dónde vas tan serio…



Carlo Alfonso Bonfante Olache: Fue de día de campo al Congreso.







*El autor es columnista y periodista local, comentarista editorial.


Fecha de Publicación: 21/10/2015



   
Los comentarios a las notas son responsabilidad de los usuarios. Ayúdenos a que sus contenidos sean adecuados. Participe responsablemente y denuncie los comentarios inapropiados. Los comentarios que sean denunciados por los usuarios se eliminarán de forma automática. Revise por favor las reglas completas que regulan los comentarios de los usuarios.