
 A pesar de la prohibición de construir en espacios verdes, hay campesinos que venden el terreno para uso inmobiliario porque les resulta más productivo que sacarle partido agrícola o pecuario.
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El ecoturismo se impone para conservar el "cinturón verde" del DF
MÉXICO, Distrito Federal(EFE)
La conservación del entorno natural de la capital mexicana pasa por el ecoturismo, según las tendencias de desarrollo de las comunidades que se encuentran en zonas verdes y de las políticas medioambientales de las autoridades locales.
Actualmente son diez los parques ecoturísticos dentro de los límites del Distrito Federal, aunque se pretende que el modelo se extienda a otras zonas de las casi 89.000 hectáreas que componen el "cinturón verde" de la capital del país.
El 90 por ciento de esos parajes pertenece a comunidades de la zona, que ven en el ecoturismo una forma de conservar sus recursos medioambientales y obtener a la vez rédito económico de sus tierras.
Uno de ellos es el que se lleva a cabo en San Nicolás Totolapan, una zona localizada al suroeste dentro de los límites del Distrito Federal, donde viven 8 de los 18 millones de personas que habitan el área metropolitana de la capital.
"El proyecto busca detener el crecimiento de la mancha urbana, marcar una línea verde ecológica y generar empleos para los propietarios de la tierra", dijo a Efe el responsable del parque, Pedro Rivera.
San Nicolás Totolapan cuenta con un centro de educación ambiental, un vivero para la reproducción de especies vegetales endémicas y una unidad de conservación con 40 venados de cola blanca con los que se espera repoblar de fauna otras zonas aledañas.
El modelo de San Nicolás Totolapan es también una referencia para la Secretaría de Medio Ambiente capitalina, tres de cuyos programas para remunerar los esfuerzos ecológicos de las comunidades fueron elevados a rango de ley el mes pasado.
"Necesariamente han de retribuirse a las comunidades la conservación de sus terrenos porque su rendimiento difícilmente va a ser más productivo que su venta a una inmobiliaria", manifestó a Efe en entrevista la Secretaria de Medio Ambiente capitalina, Claudia Sheinbaum.
Los tres programas (educación, viveros y conservación) han aportado en los últimos seis años 700 millones de pesos (unos 64 millones de dólares) para el desarrollo de explotaciones agropecuarias y ecoturísticas y para la generación de empleos vinculados a los proyectos.
Su actual condición de ley estipula que los recursos económicos de que disponen no podrán descender por debajo de los que venían destinando hasta la fecha.
"Los problemas más comunes para crear con éxito un parque ecoturístico en una comunidad son la falta de capacitación en la prestación de servicios y la gestión", declaró Sheinbaum.
El avance de la mancha urbana, una hectárea por día, es otra de las amenazas que afectan al "cinturón verde" del DF.
A pesar de la prohibición de construir en espacios verdes, hay campesinos que venden el terreno para uso inmobiliario porque les resulta más productivo que sacarle partido agrícola o pecuario.
No obstante, la mitad de la superficie rural de la capital son bosques protegidos por leyes de los años 40.
Otro obstáculo para el ecoturismo es la existencia de litigios por la propiedad de la tierra, como el caso de Los Dinamos (en el sur de la capital), donde en la última década los avances para convertir el lugar en un parque ecoturístico han sido mínimos.
Es precisamente la zona sur del DF la que concentra el 59 por ciento del espacio natural de la ciudad y donde siete distritos han formado una comisión para estudiar la creación de un "corredor turístico verde" que los enlace.
El sur de la capital es además la zona primaria de recarga del manto acuífero para una urbe que sufre acuciantes problemas derivados de la sobreexplotación de sus recursos hídricos.
Nota Publicada: 13/5/2006 17:11 pm
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