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Roberto Javier Mora García, director editorial de EL MAÑANA, fue asesinado esta madrugada afuera de su casa.

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Asesinan a Director Editorial de El Mañana
Investigan a fondo homicidio de periodista director editorial de El Mañana

Asesinan a Director Editorial de El Mañana

Producto del clima de violencia e inseguridad que se ha asentado en Nuevo Laredo, ayer en la madrugada fue emboscado y asesinado a la entrada de su casa en la colonia Jardín, el Director Editorial de EL MAÑANA, Roberto Javier Mora García.
El atentado mortal contra el periodista representaría el homicidio número 16 en lo que va del 2004, lo que pone de manifi esto le ineptitud de las corporaciones policiacas y de las autoridades investigadoras.
Una llamada telefónica recibida a las 2:10 horas en el Servicios de Emergencias 066, establecía que una persona se encontraba tirada en el suelo en la calle Guanajuato entre Donato Guerra y César López de Lara.
Los oficiales Bernardino Cruz Catarina y Guadalupe Herver a bordo de la patrulla 328, arribaron al sitio encontrando a las afueras del complejo departamental marcado con el 3890 de la calle Guanajuato, a Mora García, en posición boca arriba, con la cabeza hacia el sur y los pies hacia el norte.
El cuerpo vestía camisa azul celeste, pantalón negro de vestir, calcetines del mismo color, zapatos y cinturón negro y una playera interior color blanca. A unos tres metros las autoridades hallaron sus lentes y un bote de basura de metal tirado a media calle con huellas de sangre. El cadáver presentaba diversas heridas producidas por arma punzo-cortante.
Alrededor de 15 metros de distancia y muy mal estacionada, las autoridades hallaron su camioneta color amarilla Ford Escape XLF, modelo reciente, cuatro puertas y con placas de circulación WZJ-3117, del estado de Tamaulipas.
El vehículo se encontraba con la puerta del piloto entreabierta, mientras que el cristal del copiloto estaba bajado. Dentro de la camioneta aún se encontraban las llaves pegadas al switch y su saco color azul y un pedazo de pan sobre el asiento del copiloto.
En el mismo sitio estaban estacionados tres vehículos más, coincidentemente otra Ford Escape del mismo color y de las mismas características con placas de circulación XAY-10-49, de Tamaulipas, un Buick rojo cuatro puertas con placas 654-TLA-6, de Frontera Tamaulipas y otro automóvil más.
Hasta el escenario del crimen hicieron acto de presencia elementos de la Unidad de Servicios Periciales, que recogieron algunas huellas dactilares, tres ganchos de metal estirados y habilitados como varillas, uno a la entrada de la casa, otro más en un bote de basura y el tercero a escasos metros de la camioneta.
Cuando su vestimenta fue examinada, los peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) descubrieron su radio Nextel en la bolsa derecha del pantalón y una cartera en la bolsa trasera izquierda conteniendo 20 pesos en efectivo, tarjetas de crédito o débito y algunos papeles e identificaciones personales.
Ninguna de sus pertenencias le fue robada.
Las primeras investigaciones arrojaron que Mora García pocos minutos antes había salido del periódico EL MAÑANA como comúnmente lo hacía, enfiando por la calle Morelos hasta llegar a su domicilio en el departamento Uno del complejo departamental de la calle Guanajuato, entre Donato Guerra y Cesar López de Lara.
Presumiblemente la víctima no habría terminado de estacionar su vehículo cuando descendió del mismo en tanto él o los atacantes que ya lo esperaban, se le abalanzaron con alevosía y ventaja provocándole varias heridas con un arma punzocortante.
De acuerdo con las evidencias encontradas en el lugar de los hechos, Roberto Javier Mora García alcanzó a resistirse y forcejear con sus atacantes, ya que había varias huellas de sangre y sus lentes de aumento tirados junto al bote de basura.
Testigos dieron versiones contradictorias, ya que una mujer asegura que uno de sus vecinos le llamó vía telefónica para decirle que se habían escuchado balazos y habían matado a uno de sus vecinos, mientras que otro afi rmó que se había dado cuenta de que uno de sus vecinos había sido atacado y muerto por sujetos desconocidos y que sólo oyó caer el bote de basura.
Mora García apenas hace no más de cuatro meses se había cambiado al departamento, luego de vivir por varios meses en el fraccionamiento “Las Alamedas” por lo que sus vecinos dijeron no saber mucho de él.
De los hechos tomó conocimiento el titular de la Agencia Segunda del Ministerio Público del Estado, Oscar Sepúlveda Contreras, quien dio fe del cadáver y ordenó su traslado a una funeraria de la localidad para que se le practicase la autopsia de ley.
Directivos de esta casa editorial solicitaron la intervención de la Procuraduría General de la República (PGR) para que atrajeran el caso, éstos se negaron argumentando que las investigaciones correspondían a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) al “tratarse de un crimen menor”.

Roberto Mora

Hoy El Mañana está de luto. La muerte, el artero crimen de Roberto Mora García, el compañero, el amigo, el periodista, ha herido profundamente el ejercicio del periodismo independiente en Nuevo Laredo, en Tamaulipas y en el país entero.
El Mañana de Nuevo Laredo manifiesta su honda indignación por los hechos que cegaron la vida de nuestro compañero y deploramos el clima de violencia y de impunidad que prevalece
en la ciudad. Al mismo tiempo exigimos a las autoridades una exhaustiva investigación que conduzca al esclarecimiento de los hechos y al castigo que de acuerdo a la ley merecen el o
los responsables.
Roberto Mora fue un periodista íntegro, ético, extraordinariamente disciplinado con su trabajo y cabalmente comprometido con los lectores a los cuales servía con un trabajo esmerado.
Defendía con pasión la libertad de escribir sin ataduras y se empeñaba cada día en editar un periódico que le resultara útil a la sociedad.
Este hecho que ensombrece la redacción del periódico El Mañana ha inundado de dolor todos los que aquí laboramos, el lugar donde pasaba la mayor parte de su tiempo y que prácticamente se había convertido su propia casa. La redacción tenía para él un significado profundo, un valor que podía dar luz y alivio a una comunidad que ha sido por años desgarrada por la violencia de la que él mismo resultó víctima.
Por ello, esta Infamia sólo puede ser redimida con el cabal esclarecimiento de los hechos que hagan justicia a la familia de Roberto Mora García, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo, a sus colegas periodistas y a la sociedad en su conjunto.
¡JUSTICIA!, NO LA PEDIMOS, NI LA IMPLORAMOS, LA EXIGIMOS.

Nota Publicada: 19/3/2004 12:22 am