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Los Javieres Duarte de Baja California

Los Javieres Duarte de Baja California

“¿Me veo en la cárcel?

No, por una simple y sencilla razón...

el que nada debe, nada teme”

-Javier Duarte

Una investigación especial del portal de noticias Animal Político, con el apoyo de la asociación Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, reveló cómo el gobierno de Javier Duarte entregó contratos a una red de empresas fantasma; contratos millonarios que fueron debidamente pagados, pero que los productos lógicamente jamás fueron entregados.

La caída del ex gobernador de Veracruz representa una muestra clara que, si bien falta muchísimo por hacer, el alzar la voz, el señalar, el informarse e informar, el ya no tolerar la corrupción política, puede lograr que los poderosos caigan.

Javier Duarte de Ochoa es tan solo un ejemplo de la podredumbre de nuestra clase política, donde evidentemente no hay “unas cuantas manzanas podridas”, como algunos partidistas, de todos colores, han querido justificar. El ex gobernador de Veracruz es la regla, no la excepción.

Como ha mencionado el diputado independiente Pedro Kumamoto, Javier Duarte es una sola persona; los ciudadanos necesitamos seguir presionando para que todos los políticos pertenecientes a esta gigantesca red de corrupción, terminen también en prisión.

Y es que no es necesario escarbar mucho para darnos cuenta que el país está repleto de este tipo de políticos, los Duartes, los Padrés, los Medinas, los Yarringtons, los Borges, y todos sus cómplices familiares, funcionarios y empresarios.

“Los gobernadores presos son también una advertencia para gobernadores en funciones. El escándalo es lamentable pero no su mensaje. Dice a todos los Javieres Duarte del país que la tolerancia pública para sus prácticas va en picada, y ellos con ella”, escribió el periodista e historiador mexicano, Héctor Aguilar Camín.

Baja California también está repleta de Javieres Duarte; políticos que abusan, y han abusado, de su posición; políticos que benefician de forma millonaria a sus compadres y prominentes empresarios; políticos que se llenan los bolsillos a costa de sus gobernados.

Javier Duarte no se veía en la cárcel, efectivamente, por una simple y sencilla razón, porque la vasta mayoría de nuestros políticos están acostumbrados a robar sin ser sancionados, a violar la ley sin ser procesados, a lastimar a la ciudadanía sin ser castigados.

Pero los tiempos están cambiando. Una investigación periodística de un portal de noticias independiente, de la mano de una asociación civil de combate a la corrupción, detonaron el derrumbe de un poderoso gobernador; ello, sin lugar a dudas, nos da esperanza y nos motiva a seguir alzando la voz.

Muchos políticos en Baja California creen exactamente lo mismo que Duarte creía: “yo no voy a pisar la cárcel”, quizá sea buen momento de que se quiten la venda de los ojos, y comiencen a temblar.

* El autor es Abogado y conductor de televisión.

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