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CAMELOT
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Del dicho al hecho, o lo que

es lo mismo, manos a la obra

"Somos lo que hacemos"

Hace algunos días tuve la oportunidad de atestiguar el informe de trabajo que Gustavo de Hoyos Walther, un bajacaliforniano cabal, presentó al frente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), así como su plan de trabajo para el año que recién ha comenzado; el presente Camelot tiene la intención de contagiarle a usted el orgullo que siento por tener la oportunidad de formar parte de un grupo de personas que decidieron pasar de los dichos a los hechos, obvio es ésta una invitación a que hagamos lo propio. Sea usted bienvenido, dejemos de ser las plañideras de nuestro funeral adelantado, remanguémonos las mangas y pongámonos a trabajar en la construcción de un mejor estado, de nosotros depende, de nadie más.

Mucho ha cambiado nuestro país en los últimos treinta años, gran parte de éste cambio fue impulsado desde la Coparmex, comenzando por el respeto al sufragio personal hasta el impulso económico de una economía de mercado, si, por supuesto que el camino por recorrer apenas comienza, que la pobreza y desigualdad son insultantes para una inmensa mayoría, pero indudablemente mucho se ha avanzado desde un modelo económico donde el estado mexicano producía hasta bicicletas y administraba hoteles. Hoy, por ejemplo tenemos un sistema educativo que cada vez pasa menos por el lastre de los sindicatos de maestros y que ha encontrado en la pluralidad política la libertad de cátedra que durante años fue moneda de cambio de muchos gobiernos en turnos.

Actualmente la multiplicación de organismos ciudadanos nos ha permitido desvincularnos de la voluntad política representada por un régimen de partidos caducos que pareciera no querer entenderlo, el combate a la corrupción impulsada por un importante número de organizaciones civiles a nivel nacional, y en nuestro estado, son clara muestra de ello.

Pareciera que el beneficio de contar con nuestras responsabilidades ciudadanas ha llegado a un punto tal en el que algunos de nosotros nos hemos extralimitado al pensar que nuestros derechos nos eximen del cumplimiento de algunas obligaciones mínimas necesarias para el buen funcionamiento de nuestro contrato social. Es por ello que la responsabilidad y la vertebración social son base fundamental de la doctrina social de la Coparmex, sin ellas no será posible la construcción en los hechos de una mejor sociedad.

Hoy más que nunca depende de nuestra voluntad y de nadie más participar desde el lado ciudadano en la agenda pública, quién diga que la misma sólo es exclusividad de nuestros políticos o es uno de ellos o miente, hoy es tiempo de definir cuántos denarios recibimos y cuantos estamos dispuestos a entregar, hoy la construcción de una mejor comunidad pasa no sólo por nuestra exigencia de mejores gobiernos hoy depende de nosotros y de nadie más salir a la calle y construir comunidad. Poco importa si decide hacerlo a través de algún organismo empresarial, social, cívico, comunitario o en la iglesia de su colonia, hoy lo que debemos hacer es dejar de sólo quejarnos y trabajar en las propuestas que tenemos que exigirle a nuestros políticos sean implementadas, si no lo hacen, es muy fácil, que se vayan al carajo, ellos, no nosotros, no nuestras colonias ni nuestras ciudades o nuestro estado, ellos, no nuestros hijos.

El autor es empresario, ex dirigente de la Coparmex Mexicali.

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