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CONTRA CORRIENTE
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Los criminales en México

En el ámbito mundial, para tragedia de todos los mexicanos, nuestro país se encuentra en los primeros lugares de criminalidad. Nada nuevo, el dato no sorprende ni a políticos ni a estudiosos del asunto como, a la vez, no es sorpresa en el transcurrir de nuestra vida cotidiana.

Iraq, Siria o varios países del Medio Oriente, de alguna forma, también se encuentran en los primeros lugares de criminalidad, básicamente por su inestabilidad política y religiosa, por su fanatismo, su cerrazón religiosa, por tanto, los crímenes que se generan por estas confrontaciones y enjuiciamientos culminan en cientos de muertes, sus motivaciones son muy distintas a las generadas en México.

Sin embargo, existen muchas naciones en el orbe con serios problemas de muertes o asesinatos, muchas de ellas por guerras civiles y político-religiosas también, como Sudán, por ejemplo, Venezuela en la actualidad, donde existe un alto índice de muertes por confrontación política.

En México la criminalidad se cuece aparte. Somos un país original: la peligrosidad que envuelve a nuestra sociedad tiene su origen en el crimen organizado provocado por los cárteles de la droga y a la vez, estas mafias se apropian de nuestra juventud. Es muy diferente el ataque a una mezquita musulmana por fanatismos religiosos que provocan cientos de muertes a ametrallar a los comensales en un restaurante por venganzas de bandas del narcotráfico. Estas agrupaciones del crimen son la causa de los altos índices de inseguridad en México. Muy distinta es la muerte por motivos de fanatismo y/o que la muerte por vendettas de las mafias del crimen.

Mas lo fundamental de esta realidad en nuestro país, la pobreza y el subdesarrollo en que viven miles de poblaciones, rancherías y en fin numerosas comunidades sin la posibilidad de crecimiento y la creación de fuentes de empleo. La pobreza y la ignorancia de nuestros jóvenes sin la menor posibilidad de alternativa válida para su crecimiento y alcanzar, ellos y sus familias, una vida digna. La miseria del campo en México es un factor determinante para que miles de jóvenes se lancen al narcotráfico, en donde la oferta de dinero fácil es fundamental. La otra opción es irse de "mojados" a Estados Unidos y no existen más alternativas a esta juventud. Vivir la juventud en los pueblos de Jalisco, Michoacán, Zacatecas, Sinaloa, etc., es suficiente. En la realidad, las poblaciones quedan vacías de jóvenes. Por sus jardines y parques solo se pasean en la mayoría de los casos jóvenes que están de visita de Texas, California o Arizona, van a sus pueblos por temporadas. El vacío de estas juventudes es brutal, sin esperanzas, sin trabajo, sin opciones en México. Algunos, muy pocos logran cierta educación y proyectos de progreso o avances de estudio en México; una minoría se queda para trabajar en algún oficio o empleo, sobre todo en las capitales de sus respectivos estados. Muy pocos a la vez llegan a la universidad. Aun así, una enorme cantidad de profesionistas en México son la otra cara de nuestra nación. Esta es la cara más positiva y de ello podemos presumir. Lamentablemente la pobreza y falta de oportunidades en el campo o en poblaciones serranas impulsan a nuestra juventud, al vicio y al crimen por dinero. Con frecuencia las únicas opciones son el narcotráfico o irse e de “mojados” lamentablemente.

El autor es artista plástico.

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