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Código de honor

El tema de temas es el de la corrupción, un tema que ha estado en todas las generaciones, pero que cobra mayor relevancia en el momento en que la gente tiene voz y la transparencia cobra vida. Desde que era un niño escuchaba de mis abuelos y padres las supuestas corruptelas de funcionarios públicos y de hijos de políticos que se volvían empresarios, y que de alguna manera lavaban su imagen con negocios, pero que sus orígenes ya nadie se acuerda. ¿Cuántas fortunas recientes o no tan recientes provienen de una actividad ilegal o de favorecer a un negocio en particular? Muchas. Actualmente son distinguidos empresarios con familias ejemplares cuyo pasado nadie cuestiona. De hecho los hijos de algunos políticos corruptos serán los futuros empresarios de nuestros estados. Hablamos tanto de corrupción, nos creemos los poseedores de la verdad absoluta, y no escuchamos, juzgamos por miedo, por paradigmas, por verdades a medias, por percepciones, o porque otro me lo dice y traicionamos en varias direcciones la confianza, lo establecido, lo que dicen que es lo correcto, la vida misma. En primera y última instancia se trabaja por salvar uno su pellejo, sin pensar en el daño causado, en la familia, en lo que puede pasar. ¿Vale la pena ser bueno? ¿Vale la pena ser honesto? ¿Es de humanos equivocarse? ¿Se pueden trabajar las diferencias y llegar a acuerdos? ¿Se pueden evitar las traiciones? Es fácil juzgar y más condenar sin escuchar, lo hacemos cotidianamente sin pensar en los daños colaterales o directos. Es mas fácil nadar de pechito, para que luchar contra la corrupción, de que sirven todas estas luchas pírricas contra el sistema, para que alzamos la voz, si aparentemente nadie nos escucha, para que quieres ser diferente y lograr objetivos, si a nadie le interesa que se dé más. La vida es una serie de peldaños que tienes que alcanzar, unos lo hacen más rápido de una forma espontánea a otros se les dificulta más seguir el camino, es parte de la vida, es parte de tener éxito o de no tenerlo. Todas son vivencias, son oportunidades, las cosas pasan para abrirte los ojos y darte cuenta de lo que es o debe ser importante, lo que debe de ser la prioridad en tu vida. Nos falta camino por recorrer, seguramente caeremos y también nos levantaremos, se conocerán a diferentes personas para bien o para mal, pero de todas tienes que aprender y llevarte una lección. Me decía mi madre “haz el bien y no mires a quien”, sigo haciéndolo, sigo ayudando, aunque te den la espalda, aunque te traicionen, así es la condición humana, así somos. Vale la pena luchar por tus ideales, y por tus sueños, tenemos que erradicar el cáncer de la corrupción que genera violencia, tenemos que construir un frente común para aspirar a un mejor país, tenemos que decidirnos a tomar decisiones aunque vulneren nuestro estado de confort. Tenemos que atrevernos a ser auténticos, aunque nos equivoquemos.

El autor es director de Coparmex.

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