TIJUANA, Baja California(PH)
Un golpe a las organizaciones criminales mexicanas ha significado el trabajo de inteligencia entre agencias federales de Estados Unidos en esta frontera, pues en los últimos meses, los decomisos de arsenal y dinero ilícito incrementaron en más de un 50%, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La dependencia que integra al departamento de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detalló que de acuerdo a estadísticas, de marzo a septiembre del presente año, 600 armas de fuego fueron confiscadas, número que rebasa al doble lo registrado en el 2008.
Y es que la mayoría de armamento, dinero y drogas que ingresan a Norteamérica desde Tijuana hacia el condado de San Diego, indicó Kenneth Melson, director operativo del Buró de Control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (AFT), ya ha repercutido en más de 150 ciudades del país.
“Los crímenes y violencia que suceden en nuestra frontera ya cruzaron naciones, los trabajos de inteligencia que hemos realizado confirman que estos cárteles mexicanos tienen actividad aquí”, apuntó Melson, quien refirió su dependencia estrecharán lazos con la DHS para el próximo 2010.
David Aguilar, jefe de la Patrulla Fronteriza en el país del Norte, señaló que si bien es cierto que la coordinación con la AFT había reforzado la frontera en el área de San Diego y aumentando detenciones, la comunicación que mantenían con México era prioritaria para intercambio de información sobre células criminales que atacan ambas naciones.
Hasta el miércoles por la tarde, elementos de las tres agencias federales estarán reunidos en la ciudad de San Diego para el desarrollo de estrategias contra el tráfico de armamento y dinero proveniente del hampa en la frontera Suroeste.